Biblioteca Popular José A. Guisasola

El Valor de la Lectura


¿Cómo aprender con un cuento?


Los cuentos, los relatos, las novelas, los libros en general, han sido siempre un vehículo privilegiado para la transmisión de actitudes y valores. Consiguen poner en movimiento la imaginación, el pensamiento y el diálogo además de constituir una divertida alternativa de ocio.

Como dice el escritor Mario Vargas Llosa: “La lectura no es solamente embarcarse en ese mundo de fantasía. Es que de ese mundo regresas armado con toda clase de preguntas, de dudas, de críticas, de sueños y de designios que transforman totalmente tu conducta en el mundo real. Nada enriquece tanto los sentidos, la sensibilidad, los deseos humanos como la lectura.”

Los libros abren al niño y adolescente un amplio abanico de posibilidades. A través de ellos, pueden experimentar cosas, conocer mundos nuevos, practicar a través de los distintos personajes habilidades para la vida, escapar por unos instantes de la rutina, tomar prestadas distintas identidades, superar miedos, expresar sentimientos, vivir por unos instantes en otras culturas, y un sinfín de cosas más. Con las palabras se tejen historias, y los niños y adultos necesitamos historias para poder vivir otras vidas, para poder compararnos, para escapar momentáneamente del mundo en el que vivimos, en resumen para aprender con un libro.

La lectura también ayuda a enriquecer el vocabulario del que lee, conocer precozmente las estructuras narrativas, mejorar la capacidad de expresión y comprensión, además de fomentar el deseo por leer.

La FAD (Fundación de Ayuda contra la Drogadicción) y Obra Social de Caja Madrid considera la lectura precisa para la salud individual y colectiva porque:

AUMENTA LA CREATIVIDAD

Los lectores estimulan su imaginación y creatividad como un proceso natural, intrínseco, a la acción de leer; creatividad necesaria para afrontar situaciones, para resolver conflictos, para tomar decisiones, etc.

FAVORECE POSICIONES ACTIVAS

La lectura implica una motivación e interés del sujeto que lee. Leer requiere estar activo y dejar de ser un mero receptor pasivo de estímulos externos.

ENSEÑA EXPERIENCIAS

Permite que el sujeto, a través de la identificación con los personajes, interiorice actitudes y comportamientos que aumentan sus recursos operativos.

FAVORECE LA CAPACIDAD DE CRÍTICA

Las personas que leen incorporan una dimensión de juicio, cada vez más autónomo y libre, condición indispensable para la vida.

ES EN SÍ MISMA UNA ACTIVIDAD DE OCIO Y TIEMPO LIBRE

Es una actividad alternativa al repertorio consumista, enriqueciendo las posibilidades y opciones vitales.

Si, además, la lectura se plantea sobre temas previamente seleccionados, que combinen contenido educativo e interés, se redobla su potencial, llegando a convertirse en una herramienta extraordinaria para fomentar valores y actitudes prosociales y para facilitar la identificación y el reconocimiento de habilidades imprescindibles para afrontar situaciones críticas.

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